Neurodesarrollo
Hay otra parte de mi trabajo que la medicina convencional rara vez menciona: el neurodesarrollo.
Empecé a estudiar esto no para certificarme, sino para entender a mi hijo y ayudarlo mejor. Me formé en Blomberg (instructora certificada de movimientos rítmicos), ABM Neuromovimiento (practitioner), MNRI, Safe and Sound Protocol de ILS (proveedora certificada), los 4 niveles de Carol Ann Erickson, Brain and Sensory Foundations y Brain Gym. Lo que encontré me sorprendió: cambios reales, observables, en mi hijo y en otros niños. Cosas que vi con mis propios ojos y que médicamente no sé cómo explicar todavía.
La primera vez que mi hijo durmió toda la noche en once años fue después de cinco minutos de movimientos rítmicos.
Hoy ese trabajo tiene tres formas. Acompaño a algunos niños, jóvenes y sus familias directamente. Trabajo junto a un equipo en un protocolo para la atención de personas autistas adultas en el hospital — porque las personas autistas también crecen, se enferman, y necesitan una atención de salud que entienda sus necesidades. Y dicto cursos: uno para instituciones y profesionales de salud sobre atención pertinente a personas autistas, y otro para familias de niños o adultos, sobre cómo entenderlos y acompañarlos mejor.
Todo parte de la misma idea: no necesito sentir lo mismo que el otro para acompañarlo. Necesito verlo.